"POR LA CONVERSION DE LOS INFIELES"

¡Dios te salve, María, Virgen y Madre de Dios! Aunque miserable pecador, vengo con la mayor confianza a postrarme a vuestros pies santísimos, bien persuadido de ser por ti socorrido de que eres la que, con tu gracia y protección poderosa, alcanzas al género humano todas las gracias del Señor. Y si estas suplicas no bastaran pongo por medianeros y abogados a los nueve coros de los Ángeles, a los Patriarcas, y Profetas, a los Apóstoles y Evangelistas, a los Mártires, Pontífices y Confesores; a las Vírgenes y Viudas; a todos los Santos del Cielo en especial al Cura de Ars, Santa Filomena, San Francisco de Asís, San Benito y justos de la tierra. Cuiden de esta página y de lo que aquí se publica para el beneficio de los fieles de la Iglesia Católica; con el único fin de propagar la fe. Que, esta página sea, Para Mayor Gloria de Dios.

lunes, 30 de noviembre de 2009

LA CONCEPCIÓN INMACULADA DE MARÍA

LA CONCEPCIÓN INMACULADA DE MARÍA
Solemnidad: 8 de Diciembre

La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia singular de Dios, María fue preservada de todo pecado, desde su concepción.

Como demostraremos, esta doctrina es de origen apostólico, aunque el dogma fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus.

"...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..."
(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)

La Concepción: Es el momento en el cual Dios crea el alma y la infunde en la materia orgánica procedente de los padres. La concepción es el momento en que comienza la vida humana.

Cuando hablamos del dogma de la Inmaculada Concepción no nos referimos a la concepción de Jesús quién, claro está, también fue concebido sin pecado. El dogma declara que María quedó preservada de toda carencia de gracia santificante desde que fue concebida en el vientre de su madre Santa Ana. Es decir María es la "llena de gracia" desde su concepción.

La Encíclica "Fulgens corona", publicada por el Papa Pío XII en 1953 para conmemorar el centenario de la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, argumenta así: «Si en un momento determinado la Santísima Virgen María hubiera quedado privada de la gracia divina, por haber sido contaminada en su concepción por la mancha hereditaria del pecado, entre ella y la serpiente no habría ya -al menos durante ese periodo de tiempo, por más breve que fuera- la enemistad eterna de la que se habla desde la tradición primitiva hasta la solemne definición de la Inmaculada Concepción, sino más bien cierta servidumbre»

Fundamento Bíblico

La Biblia no menciona explícitamente el dogma de la Inmaculada Concepción, como tampoco menciona explícitamente muchas otras doctrinas que la Iglesia recibió de los Apóstoles. La palabra "Trinidad", por ejemplo, no aparece en la Biblia. Pero la Inmaculada Concepción se deduce de la Biblia cuando ésta se interpreta correctamente a la luz de la Tradición Apostólica.

El primer pasaje que contiene la promesa de la redención (Genesis 3:15) menciona a la Madre del Redentor. Es el llamado Proto-evangelium, donde Dios declara la enemistad entre la serpiente y la Mujer. Cristo, la semilla de la mujer (María) aplastará la cabeza de la serpiente. Ella será exaltada a la gracia santificante que el hombre había perdido por el pecado. Solo el hecho de que María se mantuvo en estado de gracia puede explicar que continúe la enemistad entre ella y la serpiente. El Proto-evangelium, por lo tanto, contiene una promesa directa de que vendrá un redentor. Junto a El se manifestará su obra maestra: La preservación perfecta de todo pecado de su Madre Virginal.

En Lucas 1:28 el ángel Gabriel enviado por Dios le dice a la Santísima Virgen María «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.». Las palabras en español "Llena de gracia" no hace justicia al texto griego original que es "kecharitomene" y significa una singular abundancia de gracia, un estado sobrenatural del alma en unión con Dios. Aunque este pasaje no "prueba" la Inmaculada Concepción de María ciertamente lo sugiere.

El Apocalipsis narra sobre la «mujer vestida de sol» (Ap 12,1). Ella representa la santidad de la Iglesia, que se realiza plenamente en la Santísima Virgen, en virtud de una gracia singular. Ella es toda esplendor porque no hay en ella mancha alguna de pecado. Lleva el reflejo del esplendor divino, y aparece como signo grandioso de la relación esponsal de Dios con su pueblo.


Los Padres de la Iglesia y la Inmaculada

Los Padres se referían a la Virgen María como la Segunda Eva (cf. I Cor. 15:22), pues ella desató el nudo causado por la primera Eva.

  • Justín (Dialog. cum Tryphone, 100),
  • Ireneo (Contra Haereses, III, xxii, 4),
  • Tertuliano (De carne Christi, xvii),
  • Julius Firm cus Maternus (De errore profan. relig xxvi),
  • Cyrilo of Jerusalem (Catecheses, xii, 29),
  • Epiphanius (Hæres., lxxviii, 18),
  • Theodotus of Ancyra (Or. in S. Deip n. 11), and
  • Sedulius (Carmen paschale, II, 28).

También se refieren a la Virgen Santísima como la absolutamente pura San Agustín y otros. La iglesia Oriental ha llamado a María Santísima la "toda santa"

En el siglo IX se introdujo en Occidente la fiesta de la Concepción de María, primero en Nápoles y luego en Inglaterra.

Hacia el año 1128, un monje de Canterbury llamado Eadmero escribe el primer tratado sobre la Inmaculada Concepción donde rechaza
la objeción de San Agustín contra el privilegio de la Inmaculada Concepción, fundada en la doctrina de la transmisión del pecado original en la generación humana.

La castaña, escribe Eadmero, «es concebida, alimentada y formada bajo las espinas, pero que a pesar de eso queda al resguardo de sus pinchazos». Incluso bajo las espinas de una generación que de por sí debería transmitir el pecado original, María permaneció libre de toda mancha, por voluntad explícita de Dios que «lo pudo, evidentemente, y lo quiso. Así pues, si lo quiso, lo hizo».

Los grandes teólogos del siglo XIII presentaban las mismas dificultades de San Agustín: la redención obrada por Cristo no sería universal si la condición de pecado no fuese común a todos los seres humanos. Si María no hubiera contraído la culpa original, no hubiera podido ser rescatada. En efecto, la redención consiste en librar a quien se encuentra en estado de pecado.


El franciscano Juan Duns Escoto, al principio del siglo XIV, inspirado en algunos teólogos del siglo XII y por el mismo San Francisco (siglo XIII, devoto de la Inmaculada), brindó la clave para superar las objeciones contra la doctrina de la Inmaculada Concepción de María. El sostuvo que Cristo, el mediador perfecto, realizó precisamente en María el acto de mediación más excelso: Cristo laredimió preservándola del pecado original. Se trata una redención aún más admirable: No por liberación del pecado, sino por preservación del pecado.

Escoto
preparó el camino para la definición dogmática. Dicen que su inspiración le vino al pasar por frente de una estatua de la Virgen y decirle: "Dignare me laudare te: Virgo Sacrata" (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).

1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original? - Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.

2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original? -
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.

3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace? Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.

Entonces Scotto exclamó: Luego
1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.
2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha
3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.

Méritos: María es libre de pecado por los méritos de Cristo Salvador. Es por El que ella es preservada del pecado. Ella, por ser una de nuestra raza humana, aunque no tenía pecado, necesitaba salvación, que solo viene de Cristo. Pero Ella singularmente recibe por adelantado los méritos salvíficos de Cristo. La causa de este don: El poder y omnipotencia de Dios.

Razón: La maternidad divina. Dios quiso prepararse un lugar puro donde su hijo se encarnara.

Frutos:
1-María fue inmune de los movimientos de la concupiscencia. Concupiscencia: los deseos irregulares del apetito sensitivo que se dirigen al mal.

2-María estuvo inmune de todo pecado personal durante el tiempo de su vida. Esta es la grandeza de María, que siendo libre, nunca ofendió a Dios, nunca optó por nada que la manchara o que le hiciera perder la gracia que había recibido.

El dogma de la Inmaculada Concepción de María no ofusca, sino que más bien pone mejor de relieve los efectos de la gracia redentora de Cristo en la naturaleza humana. Todas las virtudes y las gracias de María Santísima las recibe de Su Hijo. La Madre de Cristo debía ser perfectamente santa desde su concepción. Ella desde el principio recibió la gracia y la fuerza para evitar el influjo del pecado y responder con todo su ser a la voluntad de Dios. A María, primera redimida por Cristo, que tuvo el privilegio de no quedar sometida ni siquiera por un instante al poder del mal y del pecado, miran los cristianos como al modelo perfecto y a la imagen de la santidad que están llamados a alcanzar, con la ayuda de la gracia del Señor, en su vida.

En torno a las ideas de Escoto se suscitó una gran controversia. Después de que el Papa Sixto IV aprobara, en 1477, la misa de la Concepción, esa doctrina fue cada vez más aceptada en las escuelas teológicas.

El Papa Sixto IV, en 1483, casi 4 siglos antes del dogma, había extendido la fiesta de la Concepción Inmaculada de María a toda la Iglesia de Occidente.


Fue valioso también el aporte del mundo universitario. Las universidades de París, Maguncia y Colonia y, en España, la de Valencia (1530), Granada, Alcalá (1617), Salamanca (1618) y otras proclamaron a María Inmaculada como Patrona. Sus doctores, al recibir el grado, hacían voto y juramento de enseñar y defender la doctrina de la Inmaculada Concepción de María.


La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María tiene un llamado para nosotros:
1-Nos llama a la purificación. Ser puros para que Jesús resida en nosotros.
2-Nos llama a la consagración al Corazón Inmaculado de María,
lugar seguro para alcanzar conocimiento perfecto de Cristo y camino seguro para ser llenos del Espíritu Santo.

"Con la Inmaculada Concepción de María comenzó la gran obra de la Redención, que tuvo lugar con la sangre preciosa de Cristo. En Él toda persona está llamada a realizarse en plenitud hasta la perfección de la santidad" Juan Pablo II, 5-XII-2003.


Respuesta a los argumentos contra la Inmaculada Concepción de María.

1- Argumento: La Inmaculada Concepción contradice la enseñanza de San Pablo: "todos han pecado y están lejos de la presencia salvadora de Dios" (Romanos 3:23).

Respuesta católica:
Si fuéramos a tomar las palabras de San Pablo "todos han pecado" en un sentido literal absoluto, Jesús también quedaría incluido entre los pecadores. Sabemos que esta no es la intención de S. Pablo ya que después menciona que Jesús "no conoció pecado" (2Cor 5,21; Cf. Hebreos 4:15; 1 Pedro 2:22).

El dogma de la Inmaculada Concepción de María no contradice la enseñanza Paulina en Rm 3:23 sobre la realidad pecadora de la humanidad en general, la cual estaba encerrada en el pecado y lejos de Dios hasta la venida del Salvador. San Pablo enseña que Cristo nos libera del pecado y nos une a Dios (Cf. Efesios 2:5). Esta es la enseñanza del Catecismo de la Iglesia católica, el pecado original «afecta a la naturaleza humana», que se encuentra así «en un estado caído». Por eso, el pecado se transmite «por propagación a toda la humanidad, es decir, por la transmisión de una naturaleza humana privada de la santidad y de la justicia originales». Pero Jesús tiene la potestad para preservar a su Madre del pecado aplicando a ella los méritos de su redención.

San Pablo declara que, como consecuencia de la culpa de Adán, «todos pecaron» y que «el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación» (Rom 5,12.18). El paralelismo entre Adán y Cristo se completa con el de Eva y María: La mujer tuvo un papel importante en la caída y lo tiene también en la redención.

San Ireneo, Padre de la Iglesia del siglo II, presenta a María como la nueva Eva que, con su fe y su obediencia, contrapesa la incredulidad y la desobediencia de Eva. Ese papel en la economía de la salvación exige la ausencia de pecado. Era conveniente que, al igual que Cristo, nuevo Adán, también María, nueva Eva, no conociera el pecado y fuera así más apta para cooperar en la redención.

El pecado que mancha a toda la humanidad no puede entrar en el Redentor y su colaboradora. Con una diferencia sustancial: Cristo es totalmente santo en virtud de la gracia que en su humanidad brota de la persona divina; y María es totalmente santa en virtud de la gracia recibida por los méritos del Salvador.
Entonces, lo que Pablo declara en forma general para toda la humanidad no incluye a Jesús y a María.

2- Argumento: Según algunos, María reconoce que ella era pecadora y que necesitó ser rescatada por la gracia de Dios (Lucas 1: 28, 47).
Respuesta católica:
Que María se declarara pecadora es falso. Que ella se declarara salvada por Dios es cierto. En Lc 1:48 ella reconoce que fue salvada. ¿De qué? Del dominio del pecado, por gracia de Dios. Pero para eso no tuvo que llegar a pecar. Dios la salvó preservándola del pecado.

El dogma de la Inmaculada Concepción de María no niega que ella fue salvada por Jesús. En María las gracias de Cristo se aplicaron ya desde el momento de su concepción. El hecho de que Jesús no hubiese aún nacido no presenta obstáculo pues las gracias de Jesús no tienen barreras de tiempo y se aplicaron anticipadamente en su Madre. Para Dios nada es imposible.

¿Cómo sabemos que La Virgen María fue concebida sin pecado? La fe católica reconoce que la revelación Bíblica necesita ser interpretada a la luz de la Tradición recibida de los Apóstoles y según el desarrollo dogmático que, por el Espíritu Santo, ha ocurrido en la Iglesia. De esta manera lo que esta ya en la Biblia en forma de semilla se llega a entender cada vez mejor.

Fuente: Corazones.org


NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCION

Oración Preparatoria. - Oh Señor, curad en nosotros los efectos del pecado y haced que os sirvamos con corazón puro. Os lo pedimos por los meritos de María Inmaculada.

Día 1. María predestinada. Fue Ella predestinada ya desde toda la eternidad para ser Madre de Dios. Tu has sido creado y destinado para ir al Cielo, donde encontraras tu ultima y suprema felicidad. Reflexiónalo.

Récense las cinco Avemarías y deprecaciones.

Oración final. - Oh Virgen, sois pura e inmaculada; compadeceos y rogad por nosotros, que estamos tan llenos de miserias y pecados, y hacednos puros y santos. Amén.

Madre mía amadísima, en todos los instantes de mi vida, acordaos de mi, miserable pecador, Avemaría.

Acueducto de las divinas gracias, concédeme abundancia de lagrimas para llorar amargamente mis pecados. Avemaría.

Reina de cielos y tierra, sed mi amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos. Avemaría

Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, alcanzadme de vuestro Santísimo Hijo las gracias que necesito para mi salvación. Avemaría.

Abogada y refugio de los pecadores, asistidme en el trance de mi muerte y abridme las puertas del Cielo. Avemaría.

Día 2. María, preservada del pecado original. Lo tenemos todos al venir a este mundo, se nos borra con el Bautismo. María fue la única pura creatura que se vio libre del mismo. ¿Evitas el pecado? Reflexiónalo.

Día 3. María, llena de gracia. No solo no tuvo María el primer pecado, sino que Dios la lleno de gracia y dones singulares. Dios te da gracia: no la profanes y no la arrojes con el pecado. ¿Lo haces así? Reflexiónalo.

Día 4. María, confirmada en gracia. Significa esto que Dios hizo que María no pudiese pecar. Sin embargo, Ella se apartaba de cuanto veía contrario a la ley de Dios. Tu puedes pecar. ¿Qué has de hacer? Reflexiónalo.

Día 5. María, libre de la inclinación al mal. Uno de los más tristes efectos del primer pecado es la inclinación al mal que sentimos en nuestra naturaleza. María se vio libre de ella. ¿Como la contrarrestas? Reflexiónalo.

Día 6. María, llena de virtudes. Todas las tenia y en grado superior, que procuraba aumentar cada día. Tu res pobre de ellas. ¿Qué haces? Reflexiónalo.

Día 7. María tiene poder sobre el demonio. Desde el instante de su Concepción, María tiene subyugado el poder del demonio, que nada puede ni contra Ella ni contra sus devotos. ¿Eres devoto de María? Reflexiónalo.

Día 8. María, alegría del Cielo. ¡Qué Júbilo en el Cielo al ser María concebida sin pecado! Los Ángeles la aclamaron por su Reina, y la Santísima Trinidad la miro como una Hija de familia. ¿la Amas? Reflexiónalo.

Día 9. María, alegría de la tierra. La Iglesia se alegra den la Concepción Inmaculada de María, y todos los fieles se postran reverentes y suplicantes ante su altar. ¿Lo haces tú? ¿Como la amas? Reflexiónalo.

6 comentarios:

  1. “Oh María, transforma mi corazón como el tuyo,
    Colócale alerededor una corona de pureza, adornada con virtud.
    Toma mi corazón, querida Madre, cosagrado como tuyo propio.
    Preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.
    Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón mas conocido cada día.”

    Tu hija

    mary

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  2. En estos días he recordado mucho a mi suegro, que con gran sabiduría ,ternura y amor nos decía a todos sus hijos. “miren cuando yo muera, lo que mas les encargo es que me cuiden y traten a su Madre como una Reina.

    Wow! No existirán nunca palabras para describir esos momentos,tan familiares y tan llenos de amor.
    Era hermoso escucharlo hablar.
    Que Dios Padre conceda a mi Suegro el descanso eterno y lo tenga en su regazo paternal. Así sea.

    Esas memorias me llevan siempre a pensar en la Grandeza, la Misericordia, el Amor total de Nuestro Padre Dios que nos lo ha dado todo y no escatimo en nada con tal de ganar nuestra alma y devolverla a donde deberíamos regresar,a la Patria Celestial donde el Padre Dios Uno y Trino nos espera junto a todos los Santos, y Santas de nuestro Señor Jesús, junto a todos los ángeles, potestades y especialmente donde nuestra Madre Reina del Cielo y la Tierra nos espera..

    si nosotros los hijos entendiéramos el amor de una madre,
    una madre nunca se cansa de esperar
    especialmente Nuestra Madre del Cielo
    su corazón de Madre sabe esperar al hijo
    que esta por llegar.

    Cuánto sufre una Madre que aguarda
    por su hijo que se encuentra de viaje, su corazón de Madre sabe que en ese viaje el hijo de su corazón se encontrara con mil obstáculos,peligros, tentaciones,enfermedades y enemigos que quieren su muerte.

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  3. Injusta ,ingrata de mi que no he sabido ser Buena hija de esa Madre tan misericordiosa que solo bendiciones ha Ganado para mi ,con su Fíat“si“, su silencio, su humildad, su amor al padre celestia,amor a su hijo,
    por su abandono a la guia y Sabiduría del Espíritu Santo y, por tantas cosas mas que grande don de tener una Madre tan hermosamente digna de que los ojos del creador Dueño y Señor de todo lo Creado se haya fijado en una Criatura tan singularmente sin igual…

    Ya es tiempo de dejar todo eso que no nos permite acercarnos y escuchar con atención a nuestra madre.
    Ella, que nunca se aleja y que siempre esta dispuesta a escuchar a sus hijos, los hijos de su corazón.
    Ella, nuestra Madre es una Madre que entiende y conoce nuestro interior ,pero como verdadera Madre solo puede permanecer silenciosa esperando el momento de que nos decidamos a volver, volver a su regazo de amor para que sea desde allí donde esa Madre nos ayude a entender la verdad que aun no logramos entender nos ayude en su escuela de silencio , y virtudes en su escuela de Amor..
    Porque a una Madre no basta decirle te amo, te quiero, o conocerla como Madre, o de ves en cuando llevarle flores o visitarla el día de su santo.

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  4. A una Madre es importante conocerla, obedecerla, entenderla, reconocerla, escucharla, imitarla ,llevarla a casa , Acogerla y, tenerla siempre en el corazón para que sea desde el corazón que ella Permanezca junto a su esposo el Espíritu Santo y Ellos dos logren en nuestra alma esas virtudes tan necesarias para lograr ser verdaderos hijos de Dios ,imitadores de Cristo y de María Santísima y defensores de la Fe que decimos profesar.. Porque no se necesitan las armas ,ni la violencia, es con la gracia y la ayuda divina que lograremos ganar grandes batallas, pero es siendo obedientes. Amoroso ,atentos con nuestra Madre.
    Consagrándonos a su corazón inmaculado.

    Porque así lo pidió y lo sigue pidiendo , Así fue la voluntad de su hijo amado que se olvido de su propio dolor al entregarnos su mas grande tesoro, al amor de sus amores su Madre, Mi madre y tú Madre.
    Nos la entrego para que la llevasemos a casa para cuidarla y tratarla como toda una Reina que és
    Ya es tiempo de ser verdaderos hijos del padre celestial, ya es tiempo de escuchar lo que tenemos que escuchar y María Santísima a sido clara en su petición, penitencia, obediencia, Oración.


    La Consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón,
    ser humildes, vivir los Sacramentos y Ser Testigos de Cristo en este mundo sin Dios..
    Ella nuestra Madre permanece de pie, valientemente y hermosamente de pie, atenta a nuestras necesidades..
    Es Ella nuestra Madre que nos dice:
    “hagan todo lo que el les diga!.”
    Es tan facil obedecer a una Madre que lo a dado todo por amor por que amor con amor se debería de pagar.

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  5. Que en este tiempo tan especial Dios padre nos conceda a todos las gracias suficientes para lograr ser lo que deberíamos; ser verdaderos hijos del Altisimo.

    Que Dios bendiga
    nuestras familias,
    nuestros hijos,
    nuestros amigos,
    nuestra comunidad,
    nuestra ciudad,
    nuestro pueblo
    nuestro país y el mundo entero.
    y principalmente Dios bendiga al cuidador de nuestra alma, que Dios le colme de eternas bendiciones y le conceda la alegría de contemplar la salvación de muchas muchas almas mas, así sea.

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  6. Mary,
    Tiene mucha razón; somos unos hijos ingratos porque no hemos sabido ser fieles a Dios. pidamos nos infunda virtudes de Fe, Esperanza, Y Caridad; que nos enseñe a ser humildes, y veraces. y sobre todo muy pequeños que casi no puedan notar nuestra presencia para mostrar la grandeza de Dios en cada obra que realicemos. Y por último que nos conceda verle algún día en cielo.

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