"POR LA CONVERSION DE LOS INFIELES"

¡Dios te salve, María, Virgen y Madre de Dios! Aunque miserable pecador, vengo con la mayor confianza a postrarme a vuestros pies santísimos, bien persuadido de ser por ti socorrido de que eres la que, con tu gracia y protección poderosa, alcanzas al género humano todas las gracias del Señor. Y si estas suplicas no bastaran pongo por medianeros y abogados a los nueve coros de los Ángeles, a los Patriarcas, y Profetas, a los Apóstoles y Evangelistas, a los Mártires, Pontífices y Confesores; a las Vírgenes y Viudas; a todos los Santos del Cielo en especial al Cura de Ars, Santa Filomena, San Francisco de Asís, San Benito y justos de la tierra. Cuiden de esta página y de lo que aquí se publica para el beneficio de los fieles de la Iglesia Católica; con el único fin de propagar la fe. Que, esta página sea, Para Mayor Gloria de Dios.

sábado, 5 de diciembre de 2009

MEDITACIONES DE ADVIENTO: DE SAN ALFONSO MARIA DE LIGORIO

MEDITACIÓN VI

LA CONSIDERACIÓN DE NUESTROS PECADOS AFLIGIÓ A JESÚS DESDE EL SENO DE SU MADRE

Dolor meus in conspectu meo semper.(1)

Mi dolor está siempre ante mi.

I. Todas las aflicciones e ignominias que padeció Jesucristo en vida y en muerte, todas le estuvieron presentes desde el primer momento de su existencia, y a cada instante las ofrecía todas en satisfacción de nuestros pecados. Revelo el Señor a un siervo suyo que cada pecado de los hombres le causo en vida tanto dolor, que hubiera bastado a quitársela, si no la hubiese conservado para sufrir aun mas.

He aquí, pues, Jesús mío, la hermosa correspondencia que habéis recibido de los hombres, y en especial de mi. Vos empleasteis treinta años de vida en mi salvación, y yo tantas veces busque, en cuanto de mi dependía, haceros morir de dolor siempre que pecaba.

II. Escribe San Bernardino de Siena que Jesucristo veía en particular cada una de nuestras culpas. Esta consideración de nuestros pecados le continuo afligiendo profundamente desde que era niño. Y Santo Tomás añade que el conocimiento que tenía de la injuria que todo pecado hace a su Padre y el perjuicio que a nosotros nos causa, excedió al dolor de todos los pecadores contritos, incluso al de aquellos que murieron por la violencia de su contrición; y la explicación es que ningún pecador amo tanto a Dios y a la propia alma cuanto Jesucristo amó a su Padre y a nuestras almas.

Pues bien, Jesús mío, ya que nadie me amó más que vos, justo es que os ame más que a todos los demás; y hasta puedo decir que tan sólo vos me amasteis y que yo no quiero amar más que a solo vos.

III. La agonía que sufrió Jesús en el huerto de los Olivos a vista de nuestras culpas, que se había encargado de expiar, la padeció desde el seno de su Madre. Por eso, si la vida de Jesucristo fué una aflicción continuada a causa de nuestros pecados, estamos obligados, mientras vivamos, a no afligirnos de otro mal que de las culpas que hayamos cometido.

Amado Redentor mío, quisiera morir de dolor al pensar en las amarguras con que os he acibarado la vida. Amor mío, si me amáis, dadme tal dolor que me cause la muerte, para alcanzar así el perdón y la gracia de amaros con todas mis fuerzas. Os entrego por completo el corazón, y si no sé dároslo enteramente, tomadlo vos e inflamadlo en vuestro santo amor.- ¡Oh Abogada de los miserables, María, a vos me encomiendo!

(1)Salmo 37,18.

3 comentarios:

  1. todo para mayor gloria del padre celestial.

    Si tan solo lográramos detenernos un poco y contemplar la mirada del Padre Celestial
    Si tan solo lográramos detenernos un poco y contemplar los ojos de su Hijo amado
    Si tan solo lográramos detenernos un poco y contemplar la tierna mirada de nuestra Madre del Cielo.
    entonces entenderíamos de amor y entenderíamos el valor incalculable de nuestra alma.

    porque solo esos ojos y esa mirada lográn penetrar asta lo profundo del alma para sacudirla de amor y conpenetrarse en una unión de entendimiento
    amor del mismo amor y anhelo del mismo anhelo,
    anhelo con fragancia de eternidad y cielo.

    entenderíamos que no pertenecemos a este mundo,
    entenderíamos a esas manos que nos crearón
    para amarle, servirle y adorarle.

    entenderíamos que somo viajeros y que estamos como extranjeros en un país que no nos pertenece.
    entonces reconoceríamos al Padre que desde lejos nos mira con ojos de amor y con ardiente deseo espera que el hijo que esta de viaje pronto regrese al hogar.

    si entendiéramos esa mirada del Padre bueno que nunca se cansa de mirarnos,ni de entendernos,
    ni de perdonarnos.

    si nos dejáramos amar por es amor del Padre entenderíamos el corazón amoroso de su Hijo que todo lo dio y todo lo entrego para darle descanso al corazón hiriente de su Padre que solo espera la larga espera.
    y sabes? te espera a ti y me espera a mi, espera a los hijos de su corazón.

    pero no lograremos regresar al hogar si en nosotros el Padre bueno no reconoce el rostro de su hijo,las llagas de su hijo, el amor de su hijo en nosotros.
    por eso hoy es tiempo de misericordia .
    hoy es tiempo de bendición,
    hoy es tiempo de pedir perdón y volver a
    caminar el camino,
    conociendo la verdad
    y,viviendo su vida..
    hoy,es tiempo de dejarlo todo para poseerlo todo.
    el Martes es un día importante,es el día de la Inmaculada concepción de María.
    vamos a depositarnos dentro de su corazón Inmaculado, vamos a escondernos dentro de su corazón ,
    Ella, nos ayudara e vencer a nuestros enemigos,
    Ella, es una Madre fuerte, fiel y satanás le tiene miedo.

    entonces porque nosotros sus hijos vivimos tan lejos de nuestra madre?

    Ella, nos preparara para lograr ser dignos de presentarnos ante Jesús su Hijo amado y juntos nos llevarán junto al Padre Celestial y todos unidos junto a los ángeles y potestades, Santos y Santas de nuestro Señor Jesús lograremos celebrar la fiesta mas hermosa por que el hijo que esperaban logro regresar al hogar..
    bendiciones
    mary

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  2. Sí, todo para Mayor Gloria de Dios,
    es verdad que no nos damos cuenta de lo que tenemos, y que no necesitamos de algo extraordinario. en las cosas más simples esta Dios. esperando que nosotros le veamos; esperando nuestro amor; esperando nuestro Sí, como el de Sí de María.
    Solo necesitamos entregar nuestra voluntad a la del Padre Celestial y entonces seremos felices.

    • "Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
    • Felices los afligidos, porque serán consolados.
    • Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
    • Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
    • Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
    • Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
    • Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
    • Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
    • Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
    • Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo

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  3. Que hermoso juan carlos ser hijos de ese padre bueno que tanto nos ama.
    mil gracias,por tanta alegria y esta bendicion.

    mary

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